Cómo combatir el insomnio

Si te cuesta conciliar el sueño, si te duermes muy rápido y luego despiertas muy pronto, o tus ciclos se sueño consisten en dormir-despertar, dormir-despertar constantemente cada noche, estás sufriendo insomnio. Esta alteración del sueño es un síntoma, una señal de que algo pasa en tu cuerpo y hay que buscar la causa que la provoca para acabar con ella.

Algunas son muy conocidas, como tomar muchos estimulantes (café, cola, drogas…), trabajar de noche y tener que dormir de día… También hay enfermedades mentales que lo provocan, como el Alzheimer o la esquizofrenia. Pero la causa más frecuente en los adultos de esta sociedad en la que vivimos, es el acúmulo de tensión durante el día. El origen puede estar en nuestra forma de ser: por exceso de responsabilidad, porque nos preocupamos por todo y tendemos a somatizar e interiorizar el estrés, y cuando llega la noche, el sueño no aparece. Entonces se convierte en una bola de la que no hay manera de salir: dormimos mal y estamos mal al día siguiente y entonces dormimos peor durante la noche.

Factores de riesgo:

  • El ritmo de vida actual: no tener unos horarios fijos, no disponer de horas de descanso o tiempo para realizar pequeñas paradas y desconectar nuestro cerebro, pensar que el trabajo está por encima de todo, pasarse la noche confeccionando la lista de cosas pendientes para el día siguiente o no encontrar un momento para realizar tareas que no tengan nada que ver con las obligaciones y que permitan que nuestro cerebro desconecte para que, cuando llegue el momento de dormir, pueda descansar bien.
  • La tecnología. No ayuda la luz azul de los móviles y las tablets y que provoca que el cerebro no fabrique melatonina, la llamada hormona de la oscuridad, necesaria para que llegue el sueño.
  • Además, hay un factor ligado a las hormonas. Así, las mujeres, unos días antes de tener la menstruación tienen un cambio en la serotonina y esto le afecta también al sueño. Igualmente, durante el embarazo o la menopausia, la mujer puede pasar por estados de insomnio.

Cómo solucionarlo

  • Hay que partir de la idea de que el sueño se prepara, no viene de golpe, igual que la oscuridad y la luz. Durante la vigilia la actividad de nuestro cerebro debe ir descendiendo poco a poco para que pueda aparecer el sueño, la noche.
  • El crepúsculo de nuestro cerebro también es importante, por lo que dos horas antes de dormir tenemos que aparcar cualquier instrumento que nos impida la desconexión de nuestro cerebro y realizar alguna tarea que no tenga nada que ver con nuestras obligaciones diarias. La solución está cerca: que la luz que usemos a última hora de la tarde sea cálida, de color naranja, que permita la creación de melatonina.