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Protege tu casa de las alergias

En esta época en la que sufrimos más las alergias estacionales una de las claves que hay que tener en cuenta es mantener la casa limpia e higienizada, lo cual es muy importante para evitar las alergias, como por ejemplo la alergia al polvo.

Desde Maskom Supermercados te dejamos algunas pautas básicas que puedes tener en cuenta para combatir las alergias en tu casa. Por la mañana, los niveles de contaminación son menores, así que aprovecha y, nada más levantarte, abre las ventanas y ventila durante unos 15 minutos tu hogar.

En cuanto a la decoración, ten en cuenta que tener la casa sobresaturada con muebles y complementos solo hará que se acumule más polvo. Si sufres alergias, tus grandes aliados serán los muebles de madera o metal, y los tejidos fácilmente lavables. Rehúye de alfombras y tapizados o, en caso contrario, aspíralos, como mínimo, cada dos días. En este sentido, las aspiradoras con filtros purificadores te ayudarán a mantener tu hogar libre de ácaros.

Procura que todo esté ordenado y recogido, quita el polvo diariamente y limpia los colchones a menudo. Te recomendamos guardar las revistas, periódicos y peluches en el interior de los cajones y armarios, ya que suelen acumular polvo. Las plantas es mejor tenerlas fuera de casa y no permitas fumar dentro de la vivienda en ningún lugar.

Evita el contacto de los animales en dormitorios de personas alérgicas. Opta por colchones y almohadas de fibra sintética y sustituye las cortinas por estores. Para una mayor eficacia, te recomendamos usar fundas antiácaros. También es importante cambiar los filtros de aires y radiadores y limpiar las rejillas. De esta manera, alejarás a los alérgenos de tu hogar.

Cómo eliminar los gérmenes de casa

Tu hogar debe estar a salvo de virus y bacterias. Presta especial atención a la cocina y al baño, aunque también hay otros puntos de la casa que conviene revisar. Te contamos cómo mantener tu casa en perfecto estado de revista. Que en el baño o la cocina puede haber gérmenes lo podemos imaginar; en lo que tal vez no habíamos caído es que también los hay en otras zonas.

La cocina

La cocina puede albergar más bacterias que el baño. Presta especial atención a los paños de cocina. Tienen altísimos niveles de microbios, por lo que es importante lavarlos a menudo. Según algunos estudios, el fregadero tiene 100.000 bacterias más que el baño. Tras fregar los platos, de vez en cuando puedes repasarlo utilizando una mezcla del 70% de alcohol y el 30% de agua para eliminar microbios.

En la nevera, mantén siempre los alimentos almacenados por separado y según su tipología, para evitar contaminación cruzada. La tabla de cortar es un gran centro de gérmenes. Utiliza una de silicona para meterla en el lavavajillas después de cada uso.

El cuchillo puede provocar ranuras en las de madera, lugar en el que se acumularían las bacterias.

El cubo de la basura es el criadero de bacterias más peligroso de la cocina. Mantenlo alejado de la zona de preparación de alimentos. Limpia el cubo una vez por semana con una disolución de lejía o detergente.

El baño

Además del inodoro, debes prestar especial atención a lavar las toallas regularmente. Al menos, una vez por semana, para eliminar los gérmenes. La bañera. Puedes limpiarla con tu detergente habitual para baños, pero no olvides repasar la zona del desagüe, donde se acumulan restos de jabón y pelos. Retíralos con pinzas, aplica bicarbonato y aclara con agua caliente.

El vaso de los cepillos puede acumular hongos y microbios. Lávalo con agua y jabón de vez en cuando. Las baldosas, para acabar con las bacterias y los hongos que nacen entre las baldosas, limpia las juntas con una esponja o cepillo para zonas difíciles con agua oxigenada.

Otros lugares de la casa

Las alfombras. Pasa la aspiradora cada 15 días o, al menos, una vez al mes. Si tienes niños o mascotas, la limpieza debería ser incluso diaria.

Los tiradores de las puertas y los enchufes de la luz hay que desinfectarlos habitualmente. Pásales un paño impregnado en multiusos, alcohol o vinagre.

El colchón debe airearse cada día para que no acumule polvo. Protégelo con una funda anti-ácaros y lava la funda una vez al mes. Aspira el colchón a menudo por los dos lados.

El teclado del ordenador y el móvil también acumulan gérmenes y polvo, por lo que deben limpiarse regularmente. Para limpiar el teclado, lo priero es girarlo del revés y darle unos golpecitos por si han caído migas o restos. Luego, puedes pasarle unas toallitas húmedas o un paño impregnado en alcohol.

La pantalla del ordenador se limpia con la misma gamuza de las gafas. Si no queda bien, puedes impregnar la gamuza con agua destilada o con un producto específico y pasarla ligeramente humedecida por la superficie de la pantalla cuando el dispositivo esté desconectado. Lo mismo puede hacerse con el móvil, el cual puede limpiarse con un paño humedecido en alcohol. Y es importante no estar cocinando mientras estamos tocando el móvil, pues si no, esas bacterias las llevaremos a los alimentos que luego nos comeremos.

‘Tips’ para usar bien el friegasuelos

Un suelo limpio hará de tu hogar un lugar más seguro y, además, te sentirás mejor en él. Un hogar limpio y ordenado hace que la mente se relaje y sea más fácil descansar, además de levantar el buen humor. Y una de las formas de conseguirlo es cuidando los suelos: si se limpian con los productos adecuados y, sobre todo, siguiendo los pasos necesarios, aportarán un aroma agradable a las estancias y, por supuesto, estarán libres de bacterias. Así que te dejamos algunos consejos en este artículo.

Antes de nada, pero no menos importante, es seguir un consejo básico y es que al llegar a casa desde la calle te descalces. ¡Vivan las pantuflas!. Te recomendamos que escojas un friegasuelos con el olor adecuado para tu gusto. En Maskom Supermercados te ofrecemos distintas opciones. Por ejemplo, los friegasuelos de nuestra marca propia Selex tienen perfumes de limón; spa; pino o flor de cerezo. Además, nuestros envases están fabricados con un 25% de material PET reciclado y son 100% reciclables, igual que su tapón.

También debes fijarte en cual es el producto adecuado a las necesidades concretas de tu suelo. Antes de fregar, asegúrate de barrer o pasar la aspiradora para eliminar pelusas, migas u otros elementos no deseados. Debes comprobar también que la fregona esté limpia y en perfectas condiciones y que el cubo de agua no tenga residuos en el fondo. La recomendación es que, como mínimo, friegues el suelo una vez a la semana.

Otro de los consejos a tener en cuenta es conservar los friegasuelos de la manera adecuada. Mantén los envases en un lugar protegido de la luz del sol y correctamente cerrados. No eches demasiado friegasuelos o puede que el suelo, en lugar de limpio, quede pegajoso. Haz caso de las cantidades que vienen indicadas en el envase de los productos. Debes meter la fregona en el agua con el producto y empaparla moviéndola con las dos manos. Después, escúrrela y pásala por el suelo de lado a lado.

Cuando friegues, ventila. Si el clima lo permite abre las ventanas para que los suelos se sequen más rápido y evitar así los malos olores que puede provocar la humedad.

Trucos para limpiar una casa con mascotas

¿Quieres con locura a tu perro o gato, pero te resulta agotador lidiar con los pelos o los olores que deja en tu hogar? No te desesperes. Aquí tienes algunos consejos para que, a partir de ahora, tu casa esté siempre en perfecto estado de revista.

Cuando en una casa hay algún animal de compañía, sobre todo si es un perro o un gato, mantenerla siempre limpia y sin olores parece una tarea imposible. Pelos por todos los rincones, pelusas, restos de tierra o de comida por el suelo… Para conseguir que tu hogar esté reluciente, es importante establecer una serie de rutinas de higiene y limpieza.

Con estas ideas, lo conseguirás:

❍ Ventila todos los días. Este gesto, que deberíamos hacer todos cada mañana, es imprescindible cuando se tiene una mascota. Deja las ventanas abiertas, tanto en invierno como en verano, durante 5 minutos y así conseguirás que el aire se renueve y que la casa huela bien.

❍ Suelos sin pelos. En lugar de usar la escoba para barrer, opta siempre por un aspirador. Es preferible que elijas uno sin cable, ya que, al ser más ligero y más cómodo, no da tanta pereza utilizarlo. Si no tienes aspirador, puedes decantarte por una mopa. También es efectiva.

❍ Limpia las alfombras. Para eliminar el pelo y los restos de suciedad que provocan mal olor, pásales la aspiradora cada dos días. Y, cada 15 días, cepíllalas con una mezcla de jabón neutro y agua o vinagre.

❍ Muebles impecables. El pelo, al caer, queda suspendido en el aire y acaba depositándose en los muebles. Para eliminarlo sin problemas, humedece un poco el trapo que vayas a usar. También puedes decantarte por uno de microfibra, que atrapa mejor la suciedad.

❍ Compra una cama antibacteriana. Hoy en día, puedes encontrar en el mercado camas para perros y gatos que evitan que las bacterias que crean los olores se multipliquen. Eso sí, aunque tenga esta característica, aspírala a diario y lávala cada 15 días.

❍ Protege el sofá. Si tu perro o tu gato se sube a los sillones, al sofá o a la cama, es importante colocar encima una mantita para protegerlos. Y, para que no se llene de pelos, debes sacudirla cada día y lavarla una vez por semana.

❍ Juguetes, correas y comederos. Estos objetos se llenan de babas, restos de pelo y suciedad. Lávalos frecuentemente con un jabón neutro y, si están muy estropeados, es mejor que los sustituyas.

❍ Acicala a tu mascota. El cepillado es un gesto fundamental para eliminar el pelo y las pieles muertas. Hazlo, por lo menos, una vez por semana y, si puedes, al aire libre. Así evitarás que acaben esparcidos por la casa. Respecto al baño, aunque depende de cada raza y de lo delicada que sea su piel, no se recomienda hacerlo más de una vez al mes. Ante la duda, lo recomendable es que consultes a su veterinario.

Cómo cuidar el lavavajillas y prolongar su eficacia

Los filtros, las bandejas o las aspas son parte fundamental del lavaplatos y debes limpiarlos, además de hacer un uso correcto de este electrodoméstico, para que te dure más, por eso desde Maskom Supermercados hoy queremos hablarte de este electrodoméstico: El lavavajillas.

El lavavajillas es uno de los electrodomésticos casi imprescindibles en nuestra cocina, de ahí la importancia de llevar a cabo un mantenimiento adecuado, lo que incluye realizar una limpieza profunda con cierta periodicidad que ayudará a prolongar su eficacia durante más tiempo.

Por otro lado, no está de más recordar ciertas pautas sencillas para su uso que recomiendan todos los fabricantes:

❍ No todo se puede meter en el lavaplatos. Presta atención a las indicaciones de cada pieza para asegurarte de que puedes lavarla en este electrodoméstico.

❍ El orden de colocación es clave. En la bandeja inferior, lo más voluminoso y de mayor peso: platos, fuentes, cacerolas… En la bandeja superior, coloca los vasos y copas, también táperes y otros recipientes de plástico o silicona que necesiten disponerse rectos para no deformarse con el calor. Los cubiertos, en la cesta correspondiente o bandeja destinada para ellos y mejor con el mango hacia abajo. Y no te olvides de colocar correctamente cada pieza de menaje: la cara cóncava de los platos (en la que se sirve la comida), siempre hacia el interior. Mientras que los vasos, cacerolas y fuentes (lo que sea hondo), boca abajo.

❍ Retira los restos de comida de los platos y vasos antes de meterlos en el lavavajillas (hazlo con una servilleta usada mejor que con agua). Así evitarás que se acumulen restos que puedan obstruir el filtro, que es una pieza clave del electrodoméstico.

❍ Usa siempre la dosis correcta de detergente. Ni más ni menos. La opción recomendada por el fabricante suele ser la más adecuada.

❍ Limpia los filtros. Como mínimo, una vez al mes y dependiendo de su uso. Para ello, retira los residuos que haya en el interior del filtro y enjuágalo bien con agua caliente y jabón hasta eliminar todos los fragmentos. Puedes ayudarte para esta tarea de un cepillo de dientes. Si el filtro está muy sucio o nunca se ha limpiado, puedes dejarlo en remojo en agua caliente con un poco de vinagre de 15 a 20 minutos.

❍ Limpia las aspas. Los expertos recomiendan hacerlo dos veces al año. Quítales los restos que puedan tener con una mezcla de agua caliente, jabón y un producto desengrasante, en el caso de que presenten mucha suciedad.

❍ Desinfecta las bandejas. Puedes sumergirlas en un barreño con una disolución de agua tibia y un chorrito de jabón. Con un paño, trapo o esponja, límpialas con detenimiento, incluyendo la de los cubiertos. Sécalas bien con un papel de cocina antes de volver a ponerlas y comprueba que se deslizan con facilidad.

 Limpia la junta de la puerta y las gomas. Con un paño humedecido en jabón y agua bastará. Las gomas de este electrodoméstico también acumulan grasa, suciedad e, incluso, moho. Si observas que hay moho, prepara y aplica con un paño o una esponja una disolución de agua fría con un chorrito de lejía.

❍ No te olvides de los conductos internos. Para ello, necesitarás productos específicos que puedes encontrar en cualquier supermercado. Es recomendable hacerlo una vez al mes o cada dos meses. También después de mucho tiempo sin usar el lavaplatos.