Medicamentos y sol, cuestiones a tener en cuenta

En esta ocasión, en Maskom Supermercados, ahora que empezamos a disfrutar del sol de nuestra tierra mucho más que en los meses anteriores, te queremos hablar precisamente de ello, puesto que el sol no es inocuo y cuando lo unimos a la toma de medicamentos hay que tener en cuenta algunas cuestiones de las que te hablamos hoy.

A veces nos mandan medicación que es fotosensibilizante. Esto quiere decir que el sol puede interferir en la acción del principio activo y desencadenar una reacción adversa. Hay más de 300 sustancias que se venden en la farmacia que lo son, y algunas de ellas son tratamientos habituales. Incluso hay medicamentos que se venden sin receta y, por lo tanto, aún es más difícil conocer esta reacción. Algunos de ellos lo indican en la caja con una especie de señal, parecidas a la de tráfico, en la que dentro de un triángulo con los lados rojos, aparece un sol. También aparecerá en el prospecto, normalmente, en el apartado de precauciones o contraindicaciones.

Uno de los principios activos más comunes catalogado como fotosensibilizante es el ibuprofeno. Sí, ese analgésico que ingerimos casi para cualquier dolor no se lleva demasiado bien con el sol. También encontramos otros medicamentos como por ejemplo el omeprazol, la ebastina, la loratadina, el enalapril o losartán, o el diazepam y la fluoxetina. Así que recomendamos que, ante cualquier duda, siempre preguntes al farmacéutico.

¿Qué te puede pasar?

Por lo general, la fotosensibilidad que pueden provocar ciertos medicamentos se manifiesta en forma de reacciones cutáneas, entre las que podemos diferenciar dos tipos. Las más frecuentes son las fototóxicas, que aparecen inmediatamente tras la exposición solar y son similares a las lesiones que produce una quemadura solar. Una parte del cuerpo se pone roja, aparecen ampollas y se siente picor y dolor. Además de la sustancia en sí, el grado de reacción depende de otros muchos factores, como la cantidad, el tiempo de exposición o la reacción de nuestra piel al sol.

Por otro lado, encontramos las reacciones fotoalérgicas. Son mucho menos comunes y suelen darse en medicamentos tópicos, como las pomadas, cremas o geles. En este caso, hablamos de una reacción fotoquímica al absorberse la radiación solar y una activación incorrecta del sistema inmune. Se puede manifestar incluso horas después de haberse expuesto al sol, y la forma más habitual es dermatitis de contacto, con erupción tipo eccema, hinchazón y picor, pudiendo extenderse más allá de la zona de piel expuesta al sol.