Queso

El queso, uno de los básicos en nuestra dieta

El queso es un básico en nuestra dieta. Lo podemos tomar desde el desayuno hasta la cena y está presente en cualquier picoteo. Así que, ya que vamos a consumirlo, mejor elegir los mejores, esos que cuentan con un premio en el prestigioso concurso World Cheese Awards como los que encontrarás en Maskom Supermercados.

Cada español consume una media de casi nueve kilos de queso al año, según una encuesta realizada por IPSOS para la Organización Interprofesional Láctea. Aunque está por debajo de otros países europeos, se trata de una cifra considerable que, además, ha aumentado año tras año. También experimenta una subida constante el dato que refleja la producción y que ya se sitúa en más de 300.000 toneladas al año. Estas se distribuyen de una manera muy diversa: solo en España, se producen más de 200 tipos diferentes y 26 de ellos cuentan con el sello de denominación de origen. Con estos datos en la mano, queda claro que, en nuestro país, no solo nos gusta comer queso, también probar diferentes tipos y disfrutar de ese manjar.

En Maskom Supermercados podrás encontrar no solo una gran variedad, sino también una selección de productos que han sido premiados. Una vez al año, los World Cheese Awards reúnen a cocineros, críticos gastronómicos, compradores, productores y demás integrantes de la industria gastronómica para puntuar a más de 4.000 quesos procedentes de todas las partes del mundo. Algunos se elaboran en pequeñas queserías de pueblos escondidos en las montañas y otros en fábricas, pero todos los ganadores tienen algo en común: la calidad, que se mide por su aroma, su textura y, por supuesto, su sabor.

Entre los quesos que destacan en nuestros lineales, mencionar el Queso de Oveja Curado de alteza, galardonado con la medalla de bronce en la última edición del prestigioso certamen. Elaborado con leche de oveja de los rebaños de Castilla y León que se recoge diariamente, este queso tiene un sabor y un aroma potentes: en él se distinguen ligeros toques de mantequilla, afrutados y frutos secos. Su textura es mantecosa, por lo que no se desmiga al corte y, al no tener muchos ojos, su retrogusto no es picante. Otro bien valorado ha sido el Queso Ibérico Curado alteza, que se ha llevado una medalla de bronce en esta última edición. Se elabora con tres tipos de leches crudas: vaca (35 % mín.), oveja (25 % mín.) y cabra (25 % mín.) y su sabor y firmeza se consiguen con una maduración en cámaras con temperatura y humedad controladas, siempre de un mínimo de 105 días.

En esta última edición de los World Cheese Awards (la 2023/2024), hay un queso que se ha sumado a la lista de premiados, el Roquefort Deleitum. Un queso con una altísima calidad que se ha colgado una merecidísima medalla de plata. Se trata de uno de los quesos azules más populares y consumidos, ya que su olor y sabor tan característico son tan apreciados en su país de origen, Francia, como fuera de sus fronteras. Y es que, a pesar de su fuerte sabor, el roquefort admite un montón de posibilidades. Está delicioso por sí solo, pero también se lleva fenomenal con las frutas o con panes que incluyen semillas o pasas.

Por su parte, el Queso Manchego Denominación de Origen mantiene este año la medalla de bronce que ganó en la última edición. Esto sin olvidar las anteriores, una de plata y otra de oro, en un certamen con un nivel altísimo todos los años. Se elabora en La Mancha a partir de leche de oveja 100 % pasteurizada y con una maduración mínima de seis a nueve meses. Estas ovejas manchegas son una raza curiosa y antigua adaptada de forma única al clima continental extremo de su zona. Su leche otorga al queso el carácter distintivo, gracias a la alimentación a base de pasto silvestre y hierbas autóctonas. Se puede definir como un queso complejo, pero, a su vez, cálido y rústico. Otro de los premiados es el Queso Castellano de Oveja Viejo, que se caracteriza por su potente y delicioso sabor. En su caso, obtuvo la medalla de plata en los World Cheese Awards 2022/2023.

Receta Ensalada de judías blancas con queso feta

Acude ya a tu Maskom Supermercados más cercano para comprar todos los ingredientes que necesitas para preparar esta riquísima receta:

INGREDIENTES:

• 400 g de judías blancas cocidas

• 150 g de queso feta

• 10 tomatitos cherry

• 1 cebolleta roja

• 100 g de beicon

• 1 diente de ajo

• 4 rebanadas de pan de molde

• 100 g de espinacas baby

• 1 y 1/2 dl de aceite de oliva virgen extra

• 1/2 dl de vinagre de vino blanco

• Sal

• Pimienta molida.

ELABORACIÓN:

Picar el beicon y freírlo en una sartén sin aceite hasta que quede dorado. Sacar y reservar sobre papel absorbente. Echar 2 cucharadas de aceite en la misma sartén y freír el pan, cortado en daditos, hasta que quede dorado. Reservar.

Cortar la cebolleta roja en juliana fina. Lavar y secar las espinacas baby y trocearlas. Lavar los tomatitos y cortarlos en cuartos. Escurrir bien las judías blancas y ponerlas en una ensaladera; mezclar con todos los ingredientes, menos con el pan frito y el queso feta.

Mezclar el aceite con el diente de ajo pelado y picado finamente y el vinagre. Sazonar con sal y pimienta molida. Incorporar a la ensaladera y remover bien. Al final, añadir el queso feta desmenuzado y el pan frito. Remover ligeramente, rectificar el sazonamiento si fuera necesario y llevar a la mesa.

Ensalada César

Hoy compartimos una receta clásica de la cocina. Se trata de la ensalada césar, uno de los platos que vas a encontrar en la carta de casi todos los restaurantes. Pero como no hay nada como la comida casera, en esta receta te mostramos cómo hacerla sin tener que salir de casa y con ingredientes naturales.

INGREDIENTES\"ENSALADA

Los ingredientes clásicos de esta ensalada para cuatro personas son:

  • 1 lechuga romana
  • 1 pechuga de pollo
  • Pan al gusto
  • Queso parmesano al gusto
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Salsa César:
    • 50 ml. de aceite de girasol.
    • ½ cucharadita de postre de vinagre de manzana.
    • 4 anchoas en aceite de oliva.
    • 1 cucharadita de postre de mostaza.
    • ½ diente de ajo.
    • 50 gr. de queso parmesano rallado.
    • 1 cucharada sopera de zumo de limón.
    • Pimienta molida al gusto.

PREPARACIÓN

  1. Lo primero de todo es hacer la salsa para tenerla preparada una vez esté todo los demás listo para servir. A pesar de la gran cantidad de ingredientes, es muy fácil de elaborar, porque solo hay que añadirlos todos en una batidora y triturarlos. Los mezclaremos bien hasta que tenga un color uniforme y una textura espesa. Cuando esté lista, la dejaremos reposar mientras se van realizando los demás pasos.
  2. Después debemos trocear el pan para poder meterlo al horno y que así obtengamos los famosos croutons (picatostes), que darán un toque crujiente a nuestra ensalada. El tamaño de estos trozos de pan no importa demasiado, depende de la cantidad que vayas a añadir. Aun así, como consejo debería medir alrededor de 2 cm de largo y 2 cm de ancho.
  3. A continuación hay que sazonar el pollo y hacerlo a la plancha con un chorrito de aceite de oliva en la sartén. Lo dejamos ahí hasta que coja un color dorado y entonces lo sacamos y lo ponemos a reposar en un plato.
  4. Aprovechamos mientras el pollo se enfría un poco para cortar el queso parmesano. El corte es al gusto, pero como recomendación, al ser un queso fuerte quedará mejor en la ensalada partido en láminas finas. De esta forma no acaparará todo el sabor.
  5. Luego partimos la lechuga en trozos pequeños, y la ponemos sobre un bol. Ahí añadiremos el queso parmesano y el pollo, que previamente se ha troceado, y añadimos una pizca de sal.
  6. Por último, echamos por encima la salsa césar y ¡Listo! Ya tendríamos nuestra ensalada preparada y lista para servir. Se recomienda echar entre 4 y 5 cucharadas soperas para no sobrecargar la ensalada del sabor intenso que aporta esta salsa.

Como truco, si quieres darle un toque más “crunchy” a este plato, puedes probar a hacer el pollo empanado, que también queda muy bueno y es original.

¡Esperamos que te haya gustado esta receta y que la pongas en práctica muy pronto!

 

Triángulos de camembert fritos

Si eres amante del queso… ¡Esta receta te encantará! Hoy compartimos cómo hacer triángulos de camembert fritos. Este plato es un capricho que nos podemos permitir pero sólo de vez en cuando, ya que posee un alto contenido calórico, pero es que están… ¡Deliciosos! Además de ser una recta de fácil elaboración, el tiempo que se emplea es de aproximadamente 20 minutos.  Las medidas que ponemos en los ingredientes son para 10 comensales, en el caso de que el número varíe se deberán ajustar.

INGREDIENTES\"\"

  • 1 Queso Camembert
  • 1 Huevo
  • Una cucharada de leche
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN

  1. Antes de comenzar con nuestra receta, meteremos el queso camembert en la nevera o en el congelador, durante 20 minutos, para asegurarnos de que esté bien frío a la hora de cocinarlo.
  2. Cortamos el queso en 10 porciones de igual tamaño y las separamos.
  3. Batimos el huevo, junto con la cucharada de leche. En un recipiente aparte colocamos el pan rallado. Pasamos cada porción por la mezcla del huevo y posteriormente por el pan rallado. Repetimos la operación para crear una capa de empanado gruesa y que no se nos escape queso al freír.
  4. Calentamos abundante aceite en una sartén pequeña, sin pasarnos con la temperatura para que los triángulos de queso no revienten con el contraste.
  5. Freímos los triángulos. Es recomendable hacerlo de dos en dos, o bien tener cuidado para que no se peguen entre ellos. Debes ir girándolo con cuidado para que no se deshagan.
  6. Cuando tomen un color dorado, retiramos y dejamos que escurra sobre papel absorbente para que elimine todo el aceite sobrante.

¡Y voilà! Puedes acompañar estos deliciosos triángulos con algún tipo de mermelada o salsa. Nuestra recomendación es la mermelada de fresa o de frambuesa, ya que la mezcla dulce-salado hace una combinación perfecta en el paladar. También puedes acompañarlo con algún tipo de fruta, eso ya, a gusto del consumidor

¿Cómo preparar una perfecta tabla de ibéricos?

Suele ser algo recurrente preparar un surtido de ibéricos, sobretodo en reuniones de amigos, cenas, eventos o sencillamente para disfrutar de un picoteo cuando tenemos invitados en casa o cenamos en familia. Es por eso, que hoy os contaremos cómo preparar una perfecta tabla de ibéricos, tanto en variedad como en presentación.

1 . Elección del Surtido.

En una tabla de ibéricos podemos agrupar diferentes embutidos: desde el mejor jamón ibérico pasando por chorizo o salchichón hasta grandes productos como la morcilla ibérica, el morcón ibérico o el lomo ibérico. Si lo que queremos no es una tabla exclusiva de ibéricos, incluso podemos integrar alguna variedad de queso, fruta o foie para dar consistencia al surtido y crear nuevas texturas y sabores.

Habrá que tener en cuenta que los embutidos rojos como el chorizo, lomo o el salchichón suelen traspasar su sabor a otras lochas, debiéndose presentar por separado, cada uno en un plato para que gocen de protagonismo.

2 . El Corte.

Lo primero será escoger un cuchillo especial adecuado y bien afilado. Con el propósito de conseguir unas lonchas finas que se deshagan en nuestro paladar. Como consejo, podemos quitar la piel al embutido antes de cortarlo. De esta manera nos ahorraremos tener que quitar la piel posteriormente a cada loncha por separado.y ahorraremos tiempo.

Una vez quitada la piel, la técnica perfecta para cortar, es poner el dedo de forma horizontal por donde queremos cortar la loncha, y cortarla. Si cortamos las lonchas muy gruesas, se complicará la tarea de comer, por lo que cuanto más finas mejor.

Si, por otro lado, decidimos comprar el embutido ya loncheado al vacío, deberemos sacar los paquetes de la nevera al menos 15 minutos antes, para que cuando vayamos a separar cada loncha y colocarla en el plato, se separen con facilidad, y no se queden pegadas o se rompan al levantarlas.

3 . Emplatado, Presentación y Acompañamiento.

A la hora de emplatar lo ideal es utilizar una tabla, da un toque de presentación original, cuidada y a la vez rústico o moderno según la tabla. Recordar separar el embutido rojo del resto siempre que sea posible, ya que su sabor suele restar protagonismo a otras piezas como el jamón. También podemos combinar los embutidos con foie, queso o frutas y acompañarlos con tostas o picos.

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