Refuerza tus defensas cuidando tu microbiota

La microbiota es fundamental para nuestro sistema inmunitario y, sin embargo, es una gran desconocida. Por eso hoy, desde Maskom Supermercados, queremos hablarte de ella y de cómo nos protege.

En primer lugar tenemos que preguntarnos qué es exactamente la microbiota y cuáles son sus funciones. La flora o microbiota intestinal se considera un órgano metabólico con funciones en la nutrición, la regulación de la inmunidad y la inflamación sistémica, según explica la doctora Jimena Abilés, especialista del Comité de Nutrición de la Fundación Española del Aparato Digestivo (fead). Asimismo añade: “Ejerce un importante efecto sobre la respuesta inmune del ser humano”. Y es que la microbiota está conformada por todos los microorganismos, entre ellos, bacterias beneficiosas, que permiten que ciertos órganos funcionen con normalidad.

Cada persona tiene su propia microbiota, que se va configurando desde antes del nacimiento. “Cada individuo posee una comunidad microbiana peculiar que depende de su genotipo y de la exposición temprana a los microorganismos de su entorno, pero también de la dieta, los cambios de estilo de vida o las terapias frente a las infecciones”. En este sentido, factores como el tipo de parto (si ha sido natural o mediante cesárea), el modelo de lactancia, si se crece en un entorno rural o urbano, si se han tomado muchos antibióticos, si se ha nacido en un país desarrollado o en uno en vías de desarrollo… influyen para que la microbiota proteja más o menos.

Una dieta inadecuada afecta negativamente a la microbiota. “Lo que comemos influye mucho en la estructura y en la composición de las comunidades microbianas del intestino”, indica Abilés. Se ha comprobado que aquellos que tienen una dieta rica en fibra (con abundancia de fruta, raíces y tubérculos) y muy baja en grasas presentan una microbiota mucho más diversa, lo que garantiza unas defensas más fuertes. Por el contrario, cuando hay un predominio de alimentos proteicos y de grasa y un déficit de fibra, las bacterias propias del intestino tienen más dificultades para metabolizar los carbohidratos complejos.

Hay varios problemas de salud que pueden surgir y que pueden estar relacionadas con disfunciones en la flora, como la obesidad, la diabetes y el hígado graso. También se está estudiando la asociación ente disbiosis (desequilibrio de la microbiota intestinal) y enfermedades gastrointestinales como el intestino irritable, la enfermedad de Crohn e incluso la celiaquía.

Existe una serie de factores que protegen la microbiota y, con ella, nuestro sistema inmunitario:

❍ Parto natural.

❍ Lactancia materna.

❍ No vivir en un entorno con estándares de higiene excesivos.

❍ Ejercicio físico.

❍ No consumir demasiados antibióticos.

❍ Mantener a raya el estrés.

❍ Seguir una dieta saludable rica en vegetales y alimentos con fibra.