¿Sabes cómo te afectan los ruidos cotidianos?

Los sonidos fuertes y las interferencias que podemos sufrir en una conversación alteran nuestro ritmo cardíaco y aumentan el estrés, hasta el punto de que pueden llegar a afectar a nuestra salud. ¿Lo sabías? Pues hoy en Maskom Supermercados te lo contamos.

Desde el zumbido de un electrodoméstico, a una televisión demasiado alta, o el sonido del tráfico en una calle muy transitada. Son ruidos a los que nos terminamos por acostumbrar hasta el punto de no oírlos, es decir, los tenemos tan interiorizados que no nos molestan, aunque eso no quiere decir que no nos perjudiquen. El centro de investigación auditiva Eriksholm ha liderado un estudio centrado en cómo la audición influye en la salud del corazón. De acuerdo con esta investigación, el ritmo de contracciones del corazón se incrementa en períodos en los que se oyen ruidos más fuertes, ya que es necesario realizar un mayor esfuerzo para escuchar los sonidos relevantes, mientras que una escucha más clara, incluso cuando los sonidos son intensos, reduce la frecuencia cardíaca y, por tanto, minimiza también los niveles de estrés.

Como conclusión: los expertos coinciden en que los sonidos y ruidos cotidianos influyen en, aproximadamente, un 4% de la fluctuación en la frecuencia cardíaca media, siendo estas alteraciones posibles desencadenantes de problemas de estrés o cardíacos.

El ruido, que, en esencia, es un sonido no deseado, puede llegar a ser muy perjudicial para la salud. A través de la tecnología auditiva, podemos ser capaces de ayudar a mejorar la salud de los usuarios de audífonos, tanto en lo que respecta a la audición como a nivel cerebral y cardíaco”, aclara el otorrino José Luis Blanco, quien comenta que es fundamental “reducir el esfuerzo en la escucha de las personas con pérdida de audición, algo que, a la vista de los resultados de nuestras investigaciones, es de vital importancia para proteger su salud”.

Así pues, los nuevos audífonos están diseñados para limpiar de sonidos no deseados nuestro entorno, de manera que puedan beneficiarse todas aquellas personas que sufren con esos ruidos cotidianos.

La Organización Mundial de la Salud considera los 50 db como el límite superior deseable. Más de una cuarta de la población vive por encima de estos niveles. Sin embargo, con unos pequeños cambios, podemos lograr un mundo más silencioso y apacible.

❍ El tráfico es uno de los grandes problemas en las ciudades. No utilizar el claxon, si no es necesario, y respetar los límites de velocidad son una gran ayuda.

❍ En casa. Muchas veces, es imposible mejorar el aislamiento acústico de las viviendas, pero hay trucos que pueden funcionar. Por ejemplo, el papel rugoso es un excelente aislante, algo similar a lo que ocurre con las cortinas o las alfombras.

❍ Volumen de los aparatos electrónicos. La pérdida auditiva suele ser progresiva y no nos damos cuenta hasta que es demasiado tarde. Controlar el volumen de la televisión es vital: ajústalo al mínimo posible, para que no te acostumbres a uno mayor.