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Prepara un buen botiquín de viaje

En junio, muchos comienzan a realizar sus vacaciones de verano, así que desde Maskom Supermercados queremos recomendaros algunas cosas que no pueden faltar en vuestro botiquín de viaje para que podáis ir adquiriendo todo lo que necesitáis y tener una buena previsión al preparar vuestra maleta.

No importa si es una escapada corta o un viaje largo, en tu maleta no debe faltar un pequeño botiquín. Cuando nos encontramos mal (u otra persona de nuestra familia), solemos ponernos más nerviosos y sentirnos vulnerables si no sabemos a quién acudir ni a dónde. Por eso, unas pequeñas ayudas como método de prevención pueden ahorrarte el mal trago de buscar una farmacia abierta en plena noche o llamar a urgencias en un lugar que no conoces.

Los imprescindibles que no deben faltar este verano en vuestra maleta son:

  • Analgésicos y antiinflamatorios. Es decir, paracetamol e ibuprofeno pero también es recomendable añadir una pomada por si surge un dolor muscular, además de posibles dolores de cabeza o garganta.
  • Antiácidos. Durante las vacaciones la dieta suele verse afectada, ya que ingerimos más fritos, productos menos saludables, comemos más, tomamos más refrescos, alcohol, helados, dulces… con esto, es común la aparición de problemas como la acidez. También es habitual el estreñimiento, debido al cambio de ritmo, así que si eres una persona propensa a ello, no estaría de más incluir un laxante.
  • Protector solar. Suele ser raro olvidarlo cuando vamos a la playa, pero cuando vamos a destino de montaña o ciudad, muchas veces nos lo olvidamos. Así que ten en cuenta que permaneceremos mucho más tiempo al aire libre y vamos a tener una mayor exposición solar, así que no olvides la crema protectora. Recuerda también incluir un bálsamo para posibles quemaduras o la piel irritada.
  • Repelente de insectos. Un buen repelente te puede evitar el malestar que causan los mosquitos. Así que además de repelente te recomendamos también un calmante que aporte un alivio inmediato y evitan que nos rasquemos y nos ocasionemos heridas.
  • Suero monodosis. Muy práctico si eres propensa a sufrir de ojo seco con aire acondicionado y también para limpiar cualquier herida. La fórmula monodosis es muy práctica para viajar.
  • Antiséptico. Necesario para desinfectar heridas de tipo pequeños cortes, roces por caídas o rozaduras del calzado.
  • Gasas y tiritas. Para limpiar las heridas y para resguardarlas.
  • Por último, si viajas con niños, te recomendamos llevar un termómetro así como una pomada antigolpes.

Protege tu casa de las alergias

En esta época en la que sufrimos más las alergias estacionales una de las claves que hay que tener en cuenta es mantener la casa limpia e higienizada, lo cual es muy importante para evitar las alergias, como por ejemplo la alergia al polvo.

Desde Maskom Supermercados te dejamos algunas pautas básicas que puedes tener en cuenta para combatir las alergias en tu casa. Por la mañana, los niveles de contaminación son menores, así que aprovecha y, nada más levantarte, abre las ventanas y ventila durante unos 15 minutos tu hogar.

En cuanto a la decoración, ten en cuenta que tener la casa sobresaturada con muebles y complementos solo hará que se acumule más polvo. Si sufres alergias, tus grandes aliados serán los muebles de madera o metal, y los tejidos fácilmente lavables. Rehúye de alfombras y tapizados o, en caso contrario, aspíralos, como mínimo, cada dos días. En este sentido, las aspiradoras con filtros purificadores te ayudarán a mantener tu hogar libre de ácaros.

Procura que todo esté ordenado y recogido, quita el polvo diariamente y limpia los colchones a menudo. Te recomendamos guardar las revistas, periódicos y peluches en el interior de los cajones y armarios, ya que suelen acumular polvo. Las plantas es mejor tenerlas fuera de casa y no permitas fumar dentro de la vivienda en ningún lugar.

Evita el contacto de los animales en dormitorios de personas alérgicas. Opta por colchones y almohadas de fibra sintética y sustituye las cortinas por estores. Para una mayor eficacia, te recomendamos usar fundas antiácaros. También es importante cambiar los filtros de aires y radiadores y limpiar las rejillas. De esta manera, alejarás a los alérgenos de tu hogar.

Cómo eliminar los gérmenes de casa

Tu hogar debe estar a salvo de virus y bacterias. Presta especial atención a la cocina y al baño, aunque también hay otros puntos de la casa que conviene revisar. Te contamos cómo mantener tu casa en perfecto estado de revista. Que en el baño o la cocina puede haber gérmenes lo podemos imaginar; en lo que tal vez no habíamos caído es que también los hay en otras zonas.

La cocina

La cocina puede albergar más bacterias que el baño. Presta especial atención a los paños de cocina. Tienen altísimos niveles de microbios, por lo que es importante lavarlos a menudo. Según algunos estudios, el fregadero tiene 100.000 bacterias más que el baño. Tras fregar los platos, de vez en cuando puedes repasarlo utilizando una mezcla del 70% de alcohol y el 30% de agua para eliminar microbios.

En la nevera, mantén siempre los alimentos almacenados por separado y según su tipología, para evitar contaminación cruzada. La tabla de cortar es un gran centro de gérmenes. Utiliza una de silicona para meterla en el lavavajillas después de cada uso.

El cuchillo puede provocar ranuras en las de madera, lugar en el que se acumularían las bacterias.

El cubo de la basura es el criadero de bacterias más peligroso de la cocina. Mantenlo alejado de la zona de preparación de alimentos. Limpia el cubo una vez por semana con una disolución de lejía o detergente.

El baño

Además del inodoro, debes prestar especial atención a lavar las toallas regularmente. Al menos, una vez por semana, para eliminar los gérmenes. La bañera. Puedes limpiarla con tu detergente habitual para baños, pero no olvides repasar la zona del desagüe, donde se acumulan restos de jabón y pelos. Retíralos con pinzas, aplica bicarbonato y aclara con agua caliente.

El vaso de los cepillos puede acumular hongos y microbios. Lávalo con agua y jabón de vez en cuando. Las baldosas, para acabar con las bacterias y los hongos que nacen entre las baldosas, limpia las juntas con una esponja o cepillo para zonas difíciles con agua oxigenada.

Otros lugares de la casa

Las alfombras. Pasa la aspiradora cada 15 días o, al menos, una vez al mes. Si tienes niños o mascotas, la limpieza debería ser incluso diaria.

Los tiradores de las puertas y los enchufes de la luz hay que desinfectarlos habitualmente. Pásales un paño impregnado en multiusos, alcohol o vinagre.

El colchón debe airearse cada día para que no acumule polvo. Protégelo con una funda anti-ácaros y lava la funda una vez al mes. Aspira el colchón a menudo por los dos lados.

El teclado del ordenador y el móvil también acumulan gérmenes y polvo, por lo que deben limpiarse regularmente. Para limpiar el teclado, lo priero es girarlo del revés y darle unos golpecitos por si han caído migas o restos. Luego, puedes pasarle unas toallitas húmedas o un paño impregnado en alcohol.

La pantalla del ordenador se limpia con la misma gamuza de las gafas. Si no queda bien, puedes impregnar la gamuza con agua destilada o con un producto específico y pasarla ligeramente humedecida por la superficie de la pantalla cuando el dispositivo esté desconectado. Lo mismo puede hacerse con el móvil, el cual puede limpiarse con un paño humedecido en alcohol. Y es importante no estar cocinando mientras estamos tocando el móvil, pues si no, esas bacterias las llevaremos a los alimentos que luego nos comeremos.

Cómo combatir el insomnio

Si te cuesta conciliar el sueño, si te duermes muy rápido y luego despiertas muy pronto, o tus ciclos se sueño consisten en dormir-despertar, dormir-despertar constantemente cada noche, estás sufriendo insomnio. Esta alteración del sueño es un síntoma, una señal de que algo pasa en tu cuerpo y hay que buscar la causa que la provoca para acabar con ella.

Algunas son muy conocidas, como tomar muchos estimulantes (café, cola, drogas…), trabajar de noche y tener que dormir de día… También hay enfermedades mentales que lo provocan, como el Alzheimer o la esquizofrenia. Pero la causa más frecuente en los adultos de esta sociedad en la que vivimos, es el acúmulo de tensión durante el día. El origen puede estar en nuestra forma de ser: por exceso de responsabilidad, porque nos preocupamos por todo y tendemos a somatizar e interiorizar el estrés, y cuando llega la noche, el sueño no aparece. Entonces se convierte en una bola de la que no hay manera de salir: dormimos mal y estamos mal al día siguiente y entonces dormimos peor durante la noche.

Factores de riesgo:

  • El ritmo de vida actual: no tener unos horarios fijos, no disponer de horas de descanso o tiempo para realizar pequeñas paradas y desconectar nuestro cerebro, pensar que el trabajo está por encima de todo, pasarse la noche confeccionando la lista de cosas pendientes para el día siguiente o no encontrar un momento para realizar tareas que no tengan nada que ver con las obligaciones y que permitan que nuestro cerebro desconecte para que, cuando llegue el momento de dormir, pueda descansar bien.
  • La tecnología. No ayuda la luz azul de los móviles y las tablets y que provoca que el cerebro no fabrique melatonina, la llamada hormona de la oscuridad, necesaria para que llegue el sueño.
  • Además, hay un factor ligado a las hormonas. Así, las mujeres, unos días antes de tener la menstruación tienen un cambio en la serotonina y esto le afecta también al sueño. Igualmente, durante el embarazo o la menopausia, la mujer puede pasar por estados de insomnio.

Cómo solucionarlo

  • Hay que partir de la idea de que el sueño se prepara, no viene de golpe, igual que la oscuridad y la luz. Durante la vigilia la actividad de nuestro cerebro debe ir descendiendo poco a poco para que pueda aparecer el sueño, la noche.
  • El crepúsculo de nuestro cerebro también es importante, por lo que dos horas antes de dormir tenemos que aparcar cualquier instrumento que nos impida la desconexión de nuestro cerebro y realizar alguna tarea que no tenga nada que ver con nuestras obligaciones diarias. La solución está cerca: que la luz que usemos a última hora de la tarde sea cálida, de color naranja, que permita la creación de melatonina.

Los beneficios de ayudar a los demás

Maskom Supermercados siempre ha destacado por ser una empresa muy solidaria. Justo de solidaridad queremos hablarte hoy en este post, ya que ayudar a los demás es algo que te aportará beneficios a nivel personal.

Según los expertos, echar una mano a los demás, de una manera desinteresada, no solo beneficia a la persona que recibe la ayuda sino también a la que la ofrece y proporciona un sinfín de beneficios psicológicos. Podemos ser solidarios con personas de nuestro entorno más cercano, pero también con desconocidos de la calle o de otros países. Por otro lado, la solidaridad tiene algo de contagioso y cuando vemos que alguien ayuda a los demás se despierta en nosotros el deseo de hacer lo mismo.

La energía que se crea gracias a la solidaridad fortalece los vínculos con aquellas personas a las que ayudamos, nos hace ser más sociables y estar más integrados en nuestro entorno. Además, amplía nuestro círculo social y, al ponernos en el lugar de los demás, potencia nuestra empatía.

Estos son algunos de los principales beneficios de practicar la solidaridad con los demás:

  • Recibirás más de lo que das. Es uno de los aspectos más hermosos de ayudar al otro. Si dedicas un tiempo a los demás, recibirás mucha gratitud a cambio, incluso más de la esperada. Piensa que, cuanto más cariño des, más amor recibirás y tu corazón se hará cada vez más grande.
  • Veras la vida de otra manera. Además de contribuir a sentirte bien, la solidaridad te ayudará a ver tu vida desde una perspectiva muy diferente. Te hará una persona más agradecida y valorarás lo que tienes y lo que eres, dejando de lado todo aquello que te provoca desesperanza e infelicidad.
  • Aumentarás tu autoestima. Saber que eres alguien necesario y que puedes contribuir al bienestar y la felicidad de otra persona te hará útil, bondadoso, generoso y empático. Esto te ayudará a crecer como persona, aumentando la confianza en ti al ver que eres capaz de hacer la vida de los demás mejor. Además, los actos solidarios te permitirán adoptar una actitud activa ante la vida en lugar de ser un mero espectador.
  • Te sentirás mejor. Está científicamente comprobado que, cuando las personas ayudan a los demás, se sienten mejor, disponen de más energía y sus niveles de estrés se reducen considerablemente. Esto se debe a que el organismo segrega serotonina, la hormona de la felicidad. Además, los pensamientos negativos desaparecerán y un halo de positividad te envolverá. Incluso, según los expertos, se pueden reducir los problemas de sueño, la ansiedad y mejorar el sistema inmunitario.

Semana Mundial del Cerebro: cuídalo con la alimentación

Esta semana, del 11 al 17 de marzo, se está celebrando la Semana Mundial del Cerebro para concienciar a la población de la importancia de cuidar la salud cerebral. Justo por eso, desde Maskom Supermercados queremos hablarte en esta ocasión de si la alimentación puede ayudarnos a cuidar el cerebro.

La alimentación nos puede ayudar a luchar contra la pérdida de memoria y el deterioro cognitivo. Todo lo que comemos y también lo que dejamos de comer puede actuar como factor de riesgo de las enfermedades neurodegenerativas o, al contrario, puede protegernos del deterioro cognitivo relacionado con la edad y la enfermedad del alzhéimer.

Existen alimentos que nos pueden ayudar por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorios del cerebro. Además, hay otros incluidos dentro de una dieta que no es saludable que aumentan el riesgo de patologías como diabetes o la obesidad que, a su vez, aumentan el riesgo de padecer demencia o alzhéimer.

La dieta que mejor sienta al cerebro es la dieta mediterránea, la tradicional. Para recuperarla, la clave es dar mucho más protagonismo a las legumbres y a las verduras. Lo ideal es que éstas están presentes en nuestras comidas de mediodía y en la cena, ya sea en forma de ensalada o cocidas. También hay que cambiar los cereales refinados por cereales y granos enteros, comer más pescado y frutos secos.

Qué no debe faltar en tu carro de la compra

Sin duda, el aceite de oliva virgen debe ser lo primero que incluyas en tu carro, ya que es la mejor grasa que podemos usar.

Por otra parte, frutas ricas en antocianinas, como los arándanos, las moras o las cerezas. También, frutos secos ricos en polifenoles como las nueces, las almendras o las avellanas.

Asimismo, es vital el pescado azul, principal fuente de un tipo de grasa omega 3 conocido como DHA (ácido docosahexaenoico), fundamental para el cerebro. Pero mejor que sea pescado de pequeño tamaño para evitar el mercurio.

Y por último, alimentos fermentados como el yogur, el chucrut o el kimchi, por el impacto positivo que tienen en la microbiota intestinal y la importancia del eje microbiota-intestino-cerebro.

Recuerda que el cerebro es el órgano de nuestro cuerpo que centraliza la actividad del sistema nervioso y que está conformado por millones de neuronas que permiten la regulación de todas las funciones del cerebro, cuerpo y mente.

Trucos para hacer un táper saludable

En Maskom Supermercados te damos hoy algunas claves para preparar un táper saludable que puedas llevarte a la oficina. Lo recomendable es prepararlo siguiendo la estructura del plato de Harvard que es dividirlo en cuatro: vegetales, granos integrales, proteína saludable y frutas.

El 50% del recipiente tiene que estar compuesto por frutas y vegetales. Cuanto más variados y de colores mejor, y no incluir patatas.

Un 25 % del plato tiene que ser pan, pasta o arroz en su versión integral (grano entero). El otro 25 % restante puede ser pescado, pollo, pavo conejo, legumbres o frutos secos.

La planificación es clave, así que puedes hacerte un horario semanal como por ejemplo este que te proponemos:

  • Lunes: carne
  • Martes: legumbres
  • Miércoles: pasta
  • Jueves: pescado
  • Viernes: arroz

Recuerda que estas opciones siempre tienen que ir acompañadas de verdura, de primero o como guarnición. Si en cambio prefieres un plato único, sigue el modelo de Harvard. La variedad es clave para que no parezca que estamos comiendo de rancho. Llena la despensa con alimentos reales y productos frescos, no te resignes a prepararlos siempre de la misma forma y cuida el aliño. El aderezo es básico porque aporta color, sabor y textura. Da un toque con especias, condimenta con alguna salsa casera (aguacate, tomate) o una vinagreta elaborada con limón y aceite. Recuerda que debes llevarla en un bote aparte y añadirla cuando te sientes a la mesa.

No es lo mismo estar en una oficina que tenga microondas y nevera que si, por el contrario, estos electrodomésticos brillan por su ausencia. Si no tenemos frigorífico, hay que tener cuidado con marisco, huevo, pescado, carne y lácteos. Si tienes posibilidad de refrigerar y calentar la comida, las posibilidades son infinitas (lasaña, potaje, estofado, algún arroz que quede suelto o pasta).

Refuerza tus defensas cuidando tu microbiota

La microbiota es fundamental para nuestro sistema inmunitario y, sin embargo, es una gran desconocida. Por eso hoy, desde Maskom Supermercados, queremos hablarte de ella y de cómo nos protege.

En primer lugar tenemos que preguntarnos qué es exactamente la microbiota y cuáles son sus funciones. La flora o microbiota intestinal se considera un órgano metabólico con funciones en la nutrición, la regulación de la inmunidad y la inflamación sistémica, según explica la doctora Jimena Abilés, especialista del Comité de Nutrición de la Fundación Española del Aparato Digestivo (fead). Asimismo añade: “Ejerce un importante efecto sobre la respuesta inmune del ser humano”. Y es que la microbiota está conformada por todos los microorganismos, entre ellos, bacterias beneficiosas, que permiten que ciertos órganos funcionen con normalidad.

Cada persona tiene su propia microbiota, que se va configurando desde antes del nacimiento. “Cada individuo posee una comunidad microbiana peculiar que depende de su genotipo y de la exposición temprana a los microorganismos de su entorno, pero también de la dieta, los cambios de estilo de vida o las terapias frente a las infecciones”. En este sentido, factores como el tipo de parto (si ha sido natural o mediante cesárea), el modelo de lactancia, si se crece en un entorno rural o urbano, si se han tomado muchos antibióticos, si se ha nacido en un país desarrollado o en uno en vías de desarrollo… influyen para que la microbiota proteja más o menos.

Una dieta inadecuada afecta negativamente a la microbiota. “Lo que comemos influye mucho en la estructura y en la composición de las comunidades microbianas del intestino”, indica Abilés. Se ha comprobado que aquellos que tienen una dieta rica en fibra (con abundancia de fruta, raíces y tubérculos) y muy baja en grasas presentan una microbiota mucho más diversa, lo que garantiza unas defensas más fuertes. Por el contrario, cuando hay un predominio de alimentos proteicos y de grasa y un déficit de fibra, las bacterias propias del intestino tienen más dificultades para metabolizar los carbohidratos complejos.

Hay varios problemas de salud que pueden surgir y que pueden estar relacionadas con disfunciones en la flora, como la obesidad, la diabetes y el hígado graso. También se está estudiando la asociación ente disbiosis (desequilibrio de la microbiota intestinal) y enfermedades gastrointestinales como el intestino irritable, la enfermedad de Crohn e incluso la celiaquía.

Existe una serie de factores que protegen la microbiota y, con ella, nuestro sistema inmunitario:

❍ Parto natural.

❍ Lactancia materna.

❍ No vivir en un entorno con estándares de higiene excesivos.

❍ Ejercicio físico.

❍ No consumir demasiados antibióticos.

❍ Mantener a raya el estrés.

❍ Seguir una dieta saludable rica en vegetales y alimentos con fibra.

Alimentos para mejorar la piel (Parte II)

Alimentos para mejorar la piel (Parte II)

Continuamos con la segunda parte del post que te traíamos la semana pasada. Así que si no lo leíste, ya sabes qué tienes que hacer antes de seguir con la lectura de este artículo. Seguimos hablándote de cómo puede ayudarte la alimentación a mejorar vuestra piel. 

Vitamina B12. A tope con el buen tono

Es responsable de la formación de glóbulos rojos y es considerada una vitamina antienvejecimiento. Destaca, además, por regular la pigmentación de la piel e iluminarla unificando el tono.

  • ¿Dónde encontrarla? Los alimentos más ricos en vitamina B12 son la levadura de cerveza, las sardinas, el marisco, el caviar y el hígado.

Vitamina C. Firmeza y luminosidad

Además de sus propiedades antioxidantes, es un nutriente esencial que el cuerpo necesita para la construcción y mantenimiento de los tejidos, al estimular la síntesis de colágeno, la proteína que forma la estructura básica de la piel. También aumenta la luminosidad de la piel.

  • ¿Dónde encontrarla? Las frutas con más contenido en vitamina C son la acerola, el camu camu, la grosella negra, el kiwi, el caqui, la papaya y la fresa. Y, entre las hortalizas y verduras, destacan especialmente las guindillas verdes, el pimiento rojo, el brócoli y las coles de Bruselas. También son una fuente importante de vitamina C hierbas aromáticas como el tomillo o el perejil.

Vitamina D. La gran ayuda antioxidante

Ayuda al cuerpo a absorber el calcio para que los huesos y los dientes estén sanos y fuertes. Lo que muchos no saben es que la vitamina D es un potente antioxidante,

superior a la vitamina E en cuanto a la reducción de la oxidación lipídica o de grasas y a la hora de estimular enzimas que protegen frente a la oxidación.

  • ¿Dónde encontrarla? El cuerpo produce vitamina D cuando la piel se expone directamente al sol. Con una adecuada exposición solar, 5 o 10 minutos diarios al sol sin FPS, y una correcta alimentación que incluya lácteos, pescados azules y cereales, sería suficiente para satisfacer las necesidades diarias de vitamina D.

Vitamina K. Lucha contra las ojeras 

La vitamina K descongestiona la piel activando la circulación. De este modo, combate el enrojecimiento cutáneo y la cuperosis. Resulta estupenda para eliminar bolsas y ojeras.

  • ¿Dónde encontrarla? Está presente en hierbas frescas como la albahaca y la salvia, en los vegetales de hoja verde (lechuga, acelga, espinaca, grelo, berro, repollo…), verduras como el brócoli o las coles de Bruselas, los huevos, los cereales o la carne roja.

¿Qué comer para mejorar la piel? (Parte I)

Esta semana venimos a hablarte de la piel y alimentación. Y es que, ya sabéis
que en Maskom Supermercados siempre os aportamos consejos útiles y
hablamos mucho de bienestar, pues no sólo queremos ayudaros a sentiros bien con las promociones que os traemos cada semana, sino que también queremos que llenéis vuestro carro de la compra con los mejores productos para aprovechar los beneficios de los alimentos.

La semana que viene os seguiremos contando más al respecto, así que tendrás que estar muy pendiente a la segunda parte.
Si lees los ingredientes con los que han sido formulados tus cosméticos, verás que aparecen algunas vitaminas. Incluidas en la formulación de los cosméticos son muy útiles, pero si las incluyes en tu alimentación, los beneficios serán superiores, así que presta atención:
Vitamina A. Protección frente al sol
Previene el daño celular y el envejecimiento prematuro de la piel porque protege contra la radiación ultravioleta e inhibe el crecimiento de las células cancerosas. Su ingesta es imprescindible en primavera, puesto que prepara la piel reforzándola frente al sol y ayuda a activar el bronceado y que este sea más intenso y duradero.
¿Dónde encontrarla? Las espinacas y otros alimentos de hoja verde aportan mucha vitamina A. Los betacarotenos se convierten en vitamina A una vez los ingerimos. Son fácilmente reconocibles, pues están presentes en la mayoría de alimentos de color rojo o anaranjado (zanahoria, calabaza, batata, tomates).


Vitamina B5. La reina de la hidratación

También conocida como ácido pantoténico, entre sus propiedades de belleza destaca la capacidad que tiene para hidratar la piel y la suavidad que aporta. Puede prevenir las arrugas y el envejecimiento y es estupenda a la hora de acelerar la curación de heridas o quemaduras.
¿Dónde encontrarla? Se encuentra en mayor medida en la yema de huevo y en alimentos de casquería, como el hígado y los riñones. También en los cereales enteros, legumbres, champiñones y en la leche y derivados.

Vitamina B7. La densidad capilar
También llamada biotina, es la responsable de un cabello, unas uñas y una piel sanas.
Ayuda a activar el crecimiento del cabello y lo redensifica. Se ha comprobado que también mejora las imperfecciones y el acné.
¿Dónde encontrarla? En las frambuesas, las legumbres, la yema de huevo, las nueces, la cebada, el salmón o los plátanos.
La semana que viene os hablaremos de otras vitaminas, así que, atentos a la segunda entrega de este post.