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Trucos para hacer un táper saludable

En Maskom Supermercados te damos hoy algunas claves para preparar un táper saludable que puedas llevarte a la oficina. Lo recomendable es prepararlo siguiendo la estructura del plato de Harvard que es dividirlo en cuatro: vegetales, granos integrales, proteína saludable y frutas.

El 50% del recipiente tiene que estar compuesto por frutas y vegetales. Cuanto más variados y de colores mejor, y no incluir patatas.

Un 25 % del plato tiene que ser pan, pasta o arroz en su versión integral (grano entero). El otro 25 % restante puede ser pescado, pollo, pavo conejo, legumbres o frutos secos.

La planificación es clave, así que puedes hacerte un horario semanal como por ejemplo este que te proponemos:

  • Lunes: carne
  • Martes: legumbres
  • Miércoles: pasta
  • Jueves: pescado
  • Viernes: arroz

Recuerda que estas opciones siempre tienen que ir acompañadas de verdura, de primero o como guarnición. Si en cambio prefieres un plato único, sigue el modelo de Harvard. La variedad es clave para que no parezca que estamos comiendo de rancho. Llena la despensa con alimentos reales y productos frescos, no te resignes a prepararlos siempre de la misma forma y cuida el aliño. El aderezo es básico porque aporta color, sabor y textura. Da un toque con especias, condimenta con alguna salsa casera (aguacate, tomate) o una vinagreta elaborada con limón y aceite. Recuerda que debes llevarla en un bote aparte y añadirla cuando te sientes a la mesa.

No es lo mismo estar en una oficina que tenga microondas y nevera que si, por el contrario, estos electrodomésticos brillan por su ausencia. Si no tenemos frigorífico, hay que tener cuidado con marisco, huevo, pescado, carne y lácteos. Si tienes posibilidad de refrigerar y calentar la comida, las posibilidades son infinitas (lasaña, potaje, estofado, algún arroz que quede suelto o pasta).

Refuerza tus defensas cuidando tu microbiota

La microbiota es fundamental para nuestro sistema inmunitario y, sin embargo, es una gran desconocida. Por eso hoy, desde Maskom Supermercados, queremos hablarte de ella y de cómo nos protege.

En primer lugar tenemos que preguntarnos qué es exactamente la microbiota y cuáles son sus funciones. La flora o microbiota intestinal se considera un órgano metabólico con funciones en la nutrición, la regulación de la inmunidad y la inflamación sistémica, según explica la doctora Jimena Abilés, especialista del Comité de Nutrición de la Fundación Española del Aparato Digestivo (fead). Asimismo añade: “Ejerce un importante efecto sobre la respuesta inmune del ser humano”. Y es que la microbiota está conformada por todos los microorganismos, entre ellos, bacterias beneficiosas, que permiten que ciertos órganos funcionen con normalidad.

Cada persona tiene su propia microbiota, que se va configurando desde antes del nacimiento. “Cada individuo posee una comunidad microbiana peculiar que depende de su genotipo y de la exposición temprana a los microorganismos de su entorno, pero también de la dieta, los cambios de estilo de vida o las terapias frente a las infecciones”. En este sentido, factores como el tipo de parto (si ha sido natural o mediante cesárea), el modelo de lactancia, si se crece en un entorno rural o urbano, si se han tomado muchos antibióticos, si se ha nacido en un país desarrollado o en uno en vías de desarrollo… influyen para que la microbiota proteja más o menos.

Una dieta inadecuada afecta negativamente a la microbiota. “Lo que comemos influye mucho en la estructura y en la composición de las comunidades microbianas del intestino”, indica Abilés. Se ha comprobado que aquellos que tienen una dieta rica en fibra (con abundancia de fruta, raíces y tubérculos) y muy baja en grasas presentan una microbiota mucho más diversa, lo que garantiza unas defensas más fuertes. Por el contrario, cuando hay un predominio de alimentos proteicos y de grasa y un déficit de fibra, las bacterias propias del intestino tienen más dificultades para metabolizar los carbohidratos complejos.

Hay varios problemas de salud que pueden surgir y que pueden estar relacionadas con disfunciones en la flora, como la obesidad, la diabetes y el hígado graso. También se está estudiando la asociación ente disbiosis (desequilibrio de la microbiota intestinal) y enfermedades gastrointestinales como el intestino irritable, la enfermedad de Crohn e incluso la celiaquía.

Existe una serie de factores que protegen la microbiota y, con ella, nuestro sistema inmunitario:

❍ Parto natural.

❍ Lactancia materna.

❍ No vivir en un entorno con estándares de higiene excesivos.

❍ Ejercicio físico.

❍ No consumir demasiados antibióticos.

❍ Mantener a raya el estrés.

❍ Seguir una dieta saludable rica en vegetales y alimentos con fibra.

Alimentos para mejorar la piel (Parte II)

Alimentos para mejorar la piel (Parte II)

Continuamos con la segunda parte del post que te traíamos la semana pasada. Así que si no lo leíste, ya sabes qué tienes que hacer antes de seguir con la lectura de este artículo. Seguimos hablándote de cómo puede ayudarte la alimentación a mejorar vuestra piel. 

Vitamina B12. A tope con el buen tono

Es responsable de la formación de glóbulos rojos y es considerada una vitamina antienvejecimiento. Destaca, además, por regular la pigmentación de la piel e iluminarla unificando el tono.

  • ¿Dónde encontrarla? Los alimentos más ricos en vitamina B12 son la levadura de cerveza, las sardinas, el marisco, el caviar y el hígado.

Vitamina C. Firmeza y luminosidad

Además de sus propiedades antioxidantes, es un nutriente esencial que el cuerpo necesita para la construcción y mantenimiento de los tejidos, al estimular la síntesis de colágeno, la proteína que forma la estructura básica de la piel. También aumenta la luminosidad de la piel.

  • ¿Dónde encontrarla? Las frutas con más contenido en vitamina C son la acerola, el camu camu, la grosella negra, el kiwi, el caqui, la papaya y la fresa. Y, entre las hortalizas y verduras, destacan especialmente las guindillas verdes, el pimiento rojo, el brócoli y las coles de Bruselas. También son una fuente importante de vitamina C hierbas aromáticas como el tomillo o el perejil.

Vitamina D. La gran ayuda antioxidante

Ayuda al cuerpo a absorber el calcio para que los huesos y los dientes estén sanos y fuertes. Lo que muchos no saben es que la vitamina D es un potente antioxidante,

superior a la vitamina E en cuanto a la reducción de la oxidación lipídica o de grasas y a la hora de estimular enzimas que protegen frente a la oxidación.

  • ¿Dónde encontrarla? El cuerpo produce vitamina D cuando la piel se expone directamente al sol. Con una adecuada exposición solar, 5 o 10 minutos diarios al sol sin FPS, y una correcta alimentación que incluya lácteos, pescados azules y cereales, sería suficiente para satisfacer las necesidades diarias de vitamina D.

Vitamina K. Lucha contra las ojeras 

La vitamina K descongestiona la piel activando la circulación. De este modo, combate el enrojecimiento cutáneo y la cuperosis. Resulta estupenda para eliminar bolsas y ojeras.

  • ¿Dónde encontrarla? Está presente en hierbas frescas como la albahaca y la salvia, en los vegetales de hoja verde (lechuga, acelga, espinaca, grelo, berro, repollo…), verduras como el brócoli o las coles de Bruselas, los huevos, los cereales o la carne roja.

¿Qué comer para mejorar la piel? (Parte I)

Esta semana venimos a hablarte de la piel y alimentación. Y es que, ya sabéis
que en Maskom Supermercados siempre os aportamos consejos útiles y
hablamos mucho de bienestar, pues no sólo queremos ayudaros a sentiros bien con las promociones que os traemos cada semana, sino que también queremos que llenéis vuestro carro de la compra con los mejores productos para aprovechar los beneficios de los alimentos.

La semana que viene os seguiremos contando más al respecto, así que tendrás que estar muy pendiente a la segunda parte.
Si lees los ingredientes con los que han sido formulados tus cosméticos, verás que aparecen algunas vitaminas. Incluidas en la formulación de los cosméticos son muy útiles, pero si las incluyes en tu alimentación, los beneficios serán superiores, así que presta atención:
Vitamina A. Protección frente al sol
Previene el daño celular y el envejecimiento prematuro de la piel porque protege contra la radiación ultravioleta e inhibe el crecimiento de las células cancerosas. Su ingesta es imprescindible en primavera, puesto que prepara la piel reforzándola frente al sol y ayuda a activar el bronceado y que este sea más intenso y duradero.
¿Dónde encontrarla? Las espinacas y otros alimentos de hoja verde aportan mucha vitamina A. Los betacarotenos se convierten en vitamina A una vez los ingerimos. Son fácilmente reconocibles, pues están presentes en la mayoría de alimentos de color rojo o anaranjado (zanahoria, calabaza, batata, tomates).


Vitamina B5. La reina de la hidratación

También conocida como ácido pantoténico, entre sus propiedades de belleza destaca la capacidad que tiene para hidratar la piel y la suavidad que aporta. Puede prevenir las arrugas y el envejecimiento y es estupenda a la hora de acelerar la curación de heridas o quemaduras.
¿Dónde encontrarla? Se encuentra en mayor medida en la yema de huevo y en alimentos de casquería, como el hígado y los riñones. También en los cereales enteros, legumbres, champiñones y en la leche y derivados.

Vitamina B7. La densidad capilar
También llamada biotina, es la responsable de un cabello, unas uñas y una piel sanas.
Ayuda a activar el crecimiento del cabello y lo redensifica. Se ha comprobado que también mejora las imperfecciones y el acné.
¿Dónde encontrarla? En las frambuesas, las legumbres, la yema de huevo, las nueces, la cebada, el salmón o los plátanos.
La semana que viene os hablaremos de otras vitaminas, así que, atentos a la segunda entrega de este post.

Caldos y cremas, los platos que sientan bien

Los recetas de cuchara están llenas de beneficios y nos hacen sentir bien por dentro y por fuera. Por eso y mucho más, son un básico cuando bajan las temperaturas. Hay muchos factores que influyen en nuestra alimentación, como los productos de temporada o el clima.

Cuando las temperaturas descienden, nuestro cuerpo nos pide platos calientes, como las sopas o las cremas, que nos ayudan a entrar en calor, nos reconfortan después de un duro día y nos sientan de maravilla al saber que estamos consumiendo productos deliciosos. Son muchos los que esperan con ansia que el termómetro marque cifras más bajas para cambiar su menú e incorporar de nuevo estos platos de cuchara.

Las cremas son siempre más sustanciosas y tienen propiedades nutricionales más amplias. Por eso, son ideales como primer plato o para una cena ligera. Entre los productos ALTEZA encontramos la crema de verduras con aceite de oliva, que mejora la calidad de sus ingredientes. También está la de calabaza, con su característico color anaranjado y su sabor más dulce, que suele encantar incluso a aquellos que son reacios a los vegetales.

Tener siempre a mano un caldo ALTEZA listo es ideal, sin importar la edad, los gustos, el ritmo de vida o la cantidad de personas con las que se comparta. Saber que solo tienes que abrir el envase, calentarlo y servirlo es un alivio en medio de las obligaciones diarias. El caldo de cocido es delicioso con unos fideos, el de pollo también puede enriquecer un guiso y la versión de pescado es perfecta incluso como base para una paella. Estos caldos, elaborados con ingredientes de calidad y bajos en grasas, no están destinados únicamente a las sopas, son ideales para que toda la familia los disfrute.

Dentro de la familia de los caldos ALTEZA, destacan también los que vienen en formato pastilla, un elemento básico en muchas cocinas. Con solo una pastilla, te puede potenciar el sabor de cualquier sofrito o darle un toque especial a un simple guiso. Al presentarse en pastillas individuales, es más fácil calcular la cantidad y no se desperdicia nada del producto. Otro punto a favor: los caldos en formato pastilla no llevan aceite de palma y el de verduras, además, lleva aceite de oliva virgen extra.

Y si quieres conocer 8 razones más para tomar sopa, consulta la página 8 de nuestro folleto digital aquí https://www.maskom.es/folletos-desglosados/ y conócelas

Congestión nasal ¿Qué puedes hacer?

Es una sensación muy desagradable que afecta directamente a nuestra calidad de vida. Nos impide dormir bien, apreciar los olores y sabores e, incluso, puede provocar dolor de cabeza. Repasamos varias formas para limpiar las vías respiratorias.

Las funciones de la nariz son tantas y tan variadas que, con frecuencia, se nos olvida lo importante que es este órgano en nuestro día a día. De ahí que, cuando algo falla, nos sintamos tan mal, pese a que el problema no sea grave. La nariz se identifica con el sentido del olfato, pero tiene muchas más tareas. Por esos dos pequeños orificios no solo entra el aire que respiramos, también lo filtra, lo humidifica y lo calienta para que no dañe al resto de órganos por los que va a viajar. Más importante aún es su función defensora. Tanto que hablamos del sistema inmune, debemos saber que las mucosas que tenemos en la nariz son la primera barrera inmunológica. Además, esta caja de resonancia modula nuestra voz y, por este motivo, cambia tanto cuando estamos congestionados.

Una congestión nasal persistente en edades tempranas puede interferir en la audición y el desarrollo del habla. En los más mayores, puede afectar directamente al sueño, originar ronquidos y asociarse, además, con episodios de falta de respiración durante el sueño, más conocidos como apnea obstructiva del sueño. Otra enfermedad muy asociada a la congestión es la sinusitis, una infección de las fosas nasales altas, cuando existe exceso de mucosidad.

En la mayoría de los casos, la obstrucción nasal se debe a la inflamación de la mucosa nasal, causada por algún proceso viral, como ocurre frecuentemente en el resfriado. También puede ocurrir por un proceso alérgico. Aunque creemos que la nariz se tapa debido a la cantidad de mocos que se acumulan, realmente es la inflamación de los vasos sanguíneos en los senos nasales lo que provoca ese tapón. De hecho, es frecuente que alguien se sienta muy congestionado y, cuando intente sonarse, que no salga nada.

Cómo aliviar la congestión nasal

  1. Humidificador. Este aparato tiene tantos defensores como detractores, pero lo que nadie puede negar es su poder a la hora de descongestionar las narices más atascadas. Respirar un aire más húmedo puede ablandar los tejidos irritados y los vasos sanguíneos inflamados en tu nariz y senos nasales. Además, ayuda a expulsar moco. Si no tienes un humidificador en casa, puede servirte una ducha de agua caliente, de esas que llenan el baño de vaho.
  2. Compresas calientes. Colocar una toalla empapada en agua caliente no solo rebajará la inflamación, también el dolor y las molestias que tengas. Además, sentir ese calor en la cara te ayudará a relajarte.
  3. Limpieza de senos. En casos no muy extremos, puede servir un aerosol salino. Este producto aumenta la humedad en tus fosas nasales y puede ayudar en la expulsión. Si esto no es suficiente, hay que pasar al segundo plan. No es agradable, pero sí muy efectivo. Llena una jeringuilla con suero e introduce el agua a presión por uno de los orificios de la nariz. Inmediatamente, por el otro, saldrá gran cantidad de moco. Repite el proceso por el otro lado y, al instante, te sentirás aliviado.

Vinos guía Peñín, un fantástico regalo de Reyes

Esta noche, del 5 de enero, es la noche más mágica del año. Si aún no sabes qué regalar, desde Maskom Supermercados te ofrecemos algo con lo que seguro que acertarás siempre con los más adultos de la casa. Y es que, en nuestras tiendas, puedes encontrar los vinos que han obtenido una mayor puntuación en la ‘Guía Peñín 2024’, después de que sus catadores profesionales hayan valorado más de 11.500 caldos de todas las regiones vinícolas del país.

Fundada en 1990 por José Peñín, un reconocido crítico de vinos español, la Guía Peñín es el manual de vinos españoles más completo del mundo y la publicación de mayor referencia. Cuenta con ediciones en español, inglés, alemán y chino, y es la herramienta más utilizada por aficionados para la toma de decisiones de compra de vino español, así como por productores, distribuidores o restauradores.

Cada año, los catadores profesionales de la Guía Peñín catan y valoran más de 11.500 vinos tintos, blancos, rosados, espumosos y generosos de todas las regiones vinícolas de España. Entonces, los puntúan de 50 a 100. No obstante, son los que alcanzan los 85 puntos los que son considerados como vinos muy buenos. Los de 90 a 94 puntos se engloban dentro de la categoría de vinos excelentes y los de 95 a 100, como excepcionales.

Algunos imprescindibles

Este año, un vino blanco, el Casal da Barca Selección (Bodegas Alanís), un ribeiro suave, con buena acidez, sabroso y frutal que ha conseguido el beneplácito por parte de los jueces, que le han otorgado 89 puntos.

El tercer puesto lo comparten varios y muy variados caldos, pues son hasta once las referencias que acumulan 88 puntos: entre ellos hay tres blancos (Leiroa Doval, Xalima y Plaza Mayor), un rosado (Campo de Gules) y cinco tintos (Taliz, , Viña Alcazaba y Campo de Gules, tanto el joven, como el crianza y el reserva). Con 87 puntos, los blancos Campo de Gules, y los tintos Señorío de Valdenava (crianza y reserva), Viña Alcazaba (joven y crianza), Plaza Mayor y Exilium. Junto a ellos, también un cava en esta lista: el brut nature Siglo XXI, de la bodega Jaume Serra.

Si, en 2022, fueron 11 los vinos que obtuvieron una puntuación de entre 87 y 92 puntos, este 2023 nos deja 23 caldos dentro de las mejores puntuaciones, un éxito que viene a reforzar la apuesta por la excelencia y la máxima calidad de nuestros productos.

Consejos para combatir la piel seca

Hoy en Maskom Supermercados queremos hablarte sobre la piel seca y cómo combatirla. Y es que, con el frío y las bajas temperaturas, la piel sufre cambios y la notamos mucho más seca. Así que debemos tratarla. Hay zonas, como las manos y los pies, en los que esta sequedad es más evidente, pero también hay otras como la cara que sufren en esta época y que tenemos que atender.

Para ello, la técnica en estética en Velvet Estetic Premià de Mar, Barcelona, aconseja hidratar la zona facial con cremas adecuadas a cada edad y tipo de piel. Asimismo, recomienda aplicar una mascarilla facial una vez por semana. Así como usar cacao y vaselina en los labios.

En el cuerpo, siempre que sea posible, hay que aplicar una crema hidratante después de la ducha, esto hará que la piel se sienta más confortable y suave. Respecto a las zonas que más se agrietan como los pies, estas grietas pueden llevar a serios problemas si no las tratas. En las manos, no hace falta decir que hidratarlas con una crema específica ayuda mucho para evitar la sequedad y que estén rasposas y descamadas.

Si mantienes estas rutinas de cuidado durante el invierno reducirás el aspecto seco y conseguirás que tu piel se note más mimada.

¿Aprender a comer? En Maskom te damos estas claves

Esta semana, en Maskom Supermercados, te traemos las recomendaciones del doctor Nicolás Romero, nutricionista conocido por su participación semanal en el programa ‘Saber vivir’ de La mañana de la 1 y por presentar el programa de TVE ‘Dr. Romero’ quien nos da claves para aprender a comer.

La obesidad es un problema que afecta a nuestra salud, sin embargo, eso no significa obsesionarse con lo que comemos. El 39,3% de los españoles sufren sobrepeso y el 21,6 de obesidad, según datos del Estudio Nutricional de la Población Española (ENPE), un hecho que afecta gravemente a la salud de la población. El doctor Romero aboga por un plan de alimentación para mantenerse en forma, sin dietas que puedan ser “arriesgadas y peligrosas”. Su método “Inteligencia corporal” implica re­flexión psicológica para aprender a conocer nuestro cuerpo y cambios en nuestro estilo de vida antes de programar un plan de alimentación propio.

“No utilizamos la comida solo para alimentarnos, sino para paliar otro tipo de deficiencias afectivas”, afirma tajantemente el nutricionista. Es más, según explica, “el 80% de las personas obesas en España no reconocen tener problemas de peso y se autoengañan con lo que comen: llegan a picotear 20 veces al día, además de las comidas principales y, sin embargo, creen que no comen mucho”. Por eso, antes de comenzar un nuevo plan propio de alimentación, el doctor asegura que hay que re­flexionar sobre cómo creemos que nos alimentamos. Para ello da las siguientes pautas:

• Modificar las creencias.

• Desenmascarar el engaño: si comes raciones grandes, si estás continuamente picoteando entre horas…

· Ser muy consciente de lo que comes: planificando los menús semanales y llevando al súper una lista de la compra. “Está comprobado que si se improvisa, se come peor”, explica y añade: “No hay que comprar por impulso, sino eligiendo los productos más saludables”.

· No vivir obsesionado con la comida, ni confiar en dietas milagrosas ni en vitaminas, y sí aprender a conocer nuestro cuerpo y cómo funciona.

· No dejarte presionar por los demás. Por ejemplo, si en un cumpleaños insisten en que comas igual que ellos y tú estás cuidando tu alimentación, debes ser coherente con tu plan y explicarlo para que lo entiendan

Para que el plan de alimentación basado en la inteligencia corporal funcione, hay que adoptar una serie de pautas sanas 10 días antes de introducir esos cambios en la dieta:

  1. Dormir bien y suficientes horas. Un sueño insuficiente provoca sobrepeso. Y está demostrado que dormir menos de seis horas afecta a la salud cardiovascular. También ayuda comer al menos 2-3 horas antes de acostarte y tomar infusiones calientes por la noche, ya que controlan la ansiedad y bajan la temperatura corporal (facilita el sueño).
  2. Alargar las comidas más de 20 minutos, el tiempo que necesita el cerebro para dar la orden de saciedad. Para lograrlo, mastica y bebe muy despacio, saboreando, y convirtiendo la comida en un acto consciente. Nada de comer de forma automática.
  3. No hace falta terminar todo lo que está en el plato. Hay que romper con esa creencia social de obligación.
  4. No ser impaciente. La saciedad llegará, y no tienes que comer más porque creas que te quedas con hambre. Si bebes mucho durante las comidas, te sentirás lleno antes.
  5. Conocer cómo son tus digestiones y qué es lo que te daña. Por ejemplo: si para desayunar tomas aceite de oliva, tomate, zumo de naranja y padeces acidez, tienes que variar los hábitos, porque aunque son alimentos muy saludables, no son buenos para ti.
  6. Estar dispuesto a moverte, a practicar ejercicio de forma regular. Puedes comenzar por caminar 30 minutos diarios a paso ligero al menos tres veces a la semana, y después añadir ejercicios de resistencia (como Pilates).

Reaprender a comer

Si estás convencido de que quieres aprender de nuevo a comer, debes basar tu nuevo plan en tres niveles, que serán la base de tu menú diario de tres platos:

  1. Tomar alimentos ricos en fibra y agua. Hay mucha agua en frutas y verduras, que además son muy diuréticas. Pero también en platos líquidos como caldos, cremas, gazpacho, purés… Además, con estos alimentos ingerimos también minerales y vitaminas de buena calidad. Son muy recomendables como primer plato, porque son muy saciantes.
  1. Ingerir proteínas de buena calidad (animales y vegetales). Si es posible, mejor los últimos, ya que no contienen problemas añadidos (como las purinas perjudiciales, que pueden provocar ácido úrico). Pero las proteínas vegetales también son menos completas en aminoácidos, así que hay que compensar.

• Vegetales: legumbres, cereales, frutos secos y derivados de la soja (como el tofu), semillas…

• Animales. El huevo es muy completo y barato y puede prepararse por ejemplo en tortilla con tomate natural, o con arroz integral… También es muy saludable el pescado, más que la carne. Por ejemplo: 100 g de atún contiene las mismas proteínas que 100 g de ternera, pero el pescado incluye grasas Omega 3, más saludables. Incluye mejillones, sepia, calamares… que pueden ser congelados, ya que no pierden proteínas y son más económicos.

  1. Aceite de oliva virgen para todo: freír, cocinar, aliñar… Se trata de preparar platos ajustados a la dieta mediterránea, dando preferencia a los alimentos frescos, regresando a los platos tradicionales con trucos básicos:

• Optar por los sofritos de nuestras abuelas, para evitar los alimentos insípidos, a la plancha.

• Si se come pan, arroz o pasta, que sea integral.

• Introducir las legumbres 3-4 veces a la semana. Se puede cambiar el compango (morcilla, tocino, chorizo) por las verduras, incluirlas en ensaladas, etc.

El doctor Romero asegura: “Con solo estos ingredientes, una familia puede elaborar un plan de alimentación sano propio, que no nos cree ansiedad, que disfrutemos mientras lo llevamos a cabo y también después, cuando comprobemos que hemos alcanzado nuestro objetivo”.

Por último, asegura que si logramos seguirlo durante un año, estará integrado en nuestra dieta diaria de por vida, así que ya sabes, acude a tu Maskom Supermercados más cercano, que además abre este próximo domingo 3 de diciembre y empieza a realizar tu compra saludable y riquísima con estos consejos que te hemos traído hoy.

8 consejos para dormir bien

Como ya te hemos hablado últimamente en nuestras newsletter y en nuestra web de Maskom Supermercados, seguro que en tu día a día a veces te sientes cansado. Por eso, es importante descansar bien. Y es que descansar es una necesidad de nuestro organismo, pero lograr un sueño reparador no siempre es sencillo, algo que repercute directamente en nuestra salud. ¿Sabes cómo mejorar la calidad de tu sueño? Pues hoy te lo contamos aquí en nuestros Maskomsejos.

Debemos marcar un horario, pues erróneamente, creemos que si un día (por lo general, el fin de semana) dormimos más horas, estamos realizando una cura de sueño. En realidad, lo único que logramos es trastocar los horarios y volver loco a nuestro reloj interno. Cumplir un horario, con independencia del día de la semana que sea, es uno de los mejores hábitos que puedes adoptar.

Tanto en el momento de acostarte como en el caso de desvelarte en mitad de la noche, cuando el sueño no llega, es muy habitual dar vueltas en la cama. Contar ovejitas o cambiar de postura cada cinco minutos solo empeora la situación al aumentar la ansiedad por ver cómo corre el tiempo y seguimos con los ojos abiertos. Si a los 20 minutos no has sido capaz de conciliar el sueño, los expertos aconsejan levantarse y salir del dormitorio.

Realizar una actividad relajante como escuchar música clásica, leer o meditar puede ayudarte a que, al volver a la cama, logres dormirte.

Por lo general, la oscuridad total ayuda al descanso, debido a un proceso biológico. Además, hay que evitar los ruidos. Esto quiere decir que nada de móvil en la mesilla, ya que las notificaciones saltan cuando menos se las espera, ya sea con sonido o con un destello de luz. Las condiciones ambientales también afectan directamente al descanso. Conseguir un ambiente cálido es fundamental. Recuerda que el cuerpo pierde casi un grado al dormirse.

Cenar más temprano

Tan contraproducente es acostarse con el estómago vacío como demasiado lleno. Lo ideal es cenar algo ligero, pero saciante (verduras o frutas), y hacerlo unas dos horas antes de acostarte, para llegar al dormitorio con la digestión acabada y que esta no interfiera con el sueño. Por supuesto, debes evitar el alcohol, los platos muy salados o picantes y la cafeína u otros estimulantes.

Tomar una infusión relajante después de cenar no solo te ‘obliga’ a sentarte y parar tras un largo día, también te beneficias las propiedades medicinales de las plantas como la tila, la melisa o la valeriana. Si eres propensa a levantarte por la noche para ir al baño, cambia esas infusiones por cápsulas y aprovecha las propiedades esenciales de los aceites para darte una ducha relajante antes de acostarte.

Por otra parte, intenta hacer más ejercicio de forma que llegues a la cama no sólo cansado mentalmente sino también físicamente.  Al cuerpo también hay que cansarlo y esto es tan sencillo como hacer algo de ejercicio. No hace falta apuntarse al gimnasio: con un paseo o una corta rutina es suficiente.

Igualmente, es importante dejar fuera del dormitorio los problemas. El estrés y la ansiedad que provocan los problemas que nos llevamos a la cama no solo te impedirán conciliar el sueño, también que te desveles en mitad de la noche, afectando notablemente a la calidad del descanso.

Por último, es importante que tanto tu colchón como tu almohada estén en buen estado. ¿Cuántos años tiene tu almohada? ¿Y el colchón? Los expertos recomiendan cambiar de almohada cada dos años y el colchón, cada diez. Un colchón viejo estará deformado y podrá causarte molestias. Además, deben ajustarse a tus necesidades por peso y postura, entre otros factores.