¿Corte de digestión?

En Maskom Supermercados hablamos hoy del corte de digestión, en concreto de esa teoría, que todos hemos oído, de que, si has comido, hasta dentro de dos horas no puedes bañarte. Lo de guardar la digestión es algo muy común y que hemos aceptado como cierto. El doctor Alfonso Gálvez, responsable de la Unidad de Nutrición y Obesidad de Vithas Granada, explica que esta creencia se refiere al efecto de un cambio brusco de temperatura corporal y que puede ocurrir durante el proceso de la digestión.

El hecho de que no exista tal como lo entendemos, no significa que estemos protegidos del peligro en ciertas situaciones. Es cierto que al sumergirnos en agua fría se pueden sufrir mareos, escalofríos, sudores fríos, calambres, náuseas, vómitos, bajada de tensión arterial…, “hasta desencadenar un síncope o pérdida de conocimiento, con el consiguiente peligro para la persona que, si no está acompañada, puede sufrir un ahogamiento”, alerta el experto. Esta situación puede producirse por realizar una inmersión en agua fría después de una comida abundante, tras realizar ejercicio físico intenso o después de una exposición prolongada al sol”, indica el doctor Alfonso Gálvez.

De esta forma, sí podemos correr un riesgo importante a no ser que tomemos algunas precauciones. ¿Qué pautas habría que seguir entonces para bañarse tras haber comido? “Son unas reglas sencillas, como minimizar los contrastes de temperatura entre el agua y nuestro cuerpo, duchándose antes, entrando poco a poco, evitando antes de bañarse una exposición solar excesiva, así como una actividad física intensa, y evitando tanto el excesivo consumo de alcohol como las drogas y las comidas copiosas”, detalla el experto.

Además de las ya mencionadas existe otra circunstancia muy peligrosa que puede acontecer en el agua; se trata del síndrome de hidrocución, también llamado hidroshock o shock termodiferencial. “Está provocado por la diferencia de temperatura entre la piel de la persona y el agua en la que se sumerge, sobre todo cuando la temperatura está por debajo de los 27 ºC”, indica el especialista de Vithas Granada. ¿Por qué es tan peligroso este síndrome? “Al existir un descenso rápido de la temperatura corporal se produce un espasmo laríngeo, una inhibición del centro respiratorio, una disminución de las pulsaciones y la derivación de la sangre de los tejidos periféricos hacia el corazón y el cerebro”. Todo eso conlleva la “ejecución por el agua” o el síndrome de hidrocución, que viene de “hidro” (agua) y “cución” (ejecución). Y consiste en una parada cardiorrespiratoria casi instantánea, que puede provocar la muerte, sobre todo si el bañista se ha metido en el agua sin compañía.